Los
regalos no se regalan. Me reta mi vieja. Los regalos si se regalan. Desreto a mi vieja. Al menos yo, siempre regalé mis regalos. Cada vez que recibí un regalo, por el motivo que sea y de quien sea, siempre lo guardé para volver a regalarlo en la primera oportunidad que se presentara. Así, pensé desde chico y contra todos los reproches que me hacían por regalar lo que había sido pensado para mí, que iba a formar una cadena de regalos universal. Hasta ahora no dio resultado porque ningún regalo retornó a mis manos. Pero no pierdo la esperanza. Al contrario, doble o nada.
Celebrando el día Amigo decidí regalar un ejemplar de mí libro Los Choripas con la única condición de que el que lo gane, lo lea y lo regale, pero antes de regalarlo lo endose con su firma y la fecha. Sueño que un día ese libro retorne a casa todo deshojado, arrugado, manchado con mate o vino y repleto de firmas y fechas.
Imaginarlo ya me hace felíz y me llena la imaginación de cosas y episodios muy graciosos.
El libro lo voy a sortear el Sábado 20/07 entre todos
aquellos que se animen a publicar cualquier huevada y/o pavada en mi
muro diciendo que quieren el libro. La consigna es muy fácil: Pueden postear lo que se les de la
gana.
Para aquellos que no estén en Córdoba o en Argentina, no se
preocupen, participen igual, yo les garantizo que el libro llega a
cualquier lado, porque la amistad no conoce de fronteras. Consideren
éste, un regalo para regalar.
Para publicar pavadas en mi muro, apretar acá: limoncito regalón
Los espero, no sean vagos.
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